¿Pueden comer queso los intolerantes a la lactosa?

¿Pueden comer queso los intolerantes a la lactosa?

Uno de los alimentos más populares y que casi nunca falta en los hogares es el queso que, gracias a su versatilidad en la cocina te permite crear y combinar infinitud de platos. Sin embargo, existen persones que sufren de intolerancia a la lactosa, cosa que trae consigo molestos trastornos digestivos, entre otros males y hace que sean reticentes a consumir queso.

Quesos curados para intolerantes a la lactosa

Los quesos de la imagen son quesos curados o hechos con leche de oveja o cabra que son tolerables para las personas intolerantes a la lactosa.

Para saber si los intolerantes a la lactosa pueden comer queso, o qué tipo de quesos pueden consumir, vamos a empezar explicando brevemente qué es la lactosa.

 

¿Qué es la lactosa?

La lactosa es el azúcar que contiene la leche y está formado por sacarosa y galactosa. Al nacer todos los mamíferos, incluidos los humanos, toman leche materna para alimentarse y para ello su cuerpo produce una enzima llamada lactasa en el intestino delgado, que es la encargada de procesar la lactosa para  poder ser absorbida por el cuerpo. El problema es que a partir de la adolescencia o incluso antes (a los 7 u 8 años de edad) el cuerpo, en la mayoría de personas y animales, empieza a dejara de producir lactasa de forma natural así que empieza a tener problemas para digerir la lactosa de la leche. En el caso de los humanos, sufrimos una adaptación por la cual la mayoría de nosotros seguimos produciendo lactasa y podemos digerir la leche sin ningún problema en la edad adulta. Se calcula que, sobre un 15% de la población en España tiene problemas para digerir la lactosa mientras que en países asiáticos el porcentaje se eleva a hasta un 90% de población que tiene problemas para digerir la leche en edad adulta.

 

¿Qué quiere decir ser intolerante a la lactosa?

 La persona que tiene intolerancia a la lactosa es aquella que no puede digerir la leche correctamente ya que su cuerpo no produce suficiente lactasa, ya sea de manera natural, por un problema o enfermedad transitoria o una causa de origen genético. Como en casi todas las cosas, nada es blanco o es negro, si no que hay diferentes grados de intolerancia, clasificándose en nivel de intolerancia bajo, medio y alto. De manera que, incluso las personas que tienen un alto grado de intolerancia pueden procesar cierta cantidad pequeña de lactosa y digerirla sin mayores problemas.

 

¿Si sufro de intolerancia a la lactosa puedo consumir queso?

La respuesta es sí, que una persona sufra de intolerancia a la lactosa no quiere decir que deba eliminar el consumo de queso. En realidad, la mayoría de los quesos contienen muy poca lactosa y cuanto más curados menos cantidad de lactosa, con lo que los quesos considerados viejos o añejos contienen un índice insignificante de lactosa.

Este hecho se explica por el propio proceso de elaboración del queso: para fabricar el queso se utilizan entre otros ingredientes fermentos lácticos, que son bacterias que transforman la lactosa en ácido láctico y posteriormente se transforma en cuajo. En este proceso de transformación de la leche en cuajo se desprende el líquido que llamamos suero y la mayor parte de la lactosa se queda en el suero de la leche (que se retira), quedando solo una mínima cantidad en el cuajo. De modo que el queso fresco contiene una cantidad significante de lactosa, pero a medida que avanza a maduración y van actuando las bacterias ácido-lácticas ésta va desapareciendo y en cuestión de 2 meses ya no queda prácticamente nada. En consecuencia, las personas intolerantes a la lactosa pueden consumir quesos curados sin ningún peligro ya que no contienen el azúcar en forma de lactosa. En la siguiente tabla se puede ver claramente la cantidad de lactosa que tiene cada producto lácteo, des de su estado más fresco y natural como la leche hasta el queso más elaborado con meses de maduración. En la leyenda de la tabla se puede ver los valores de los diferentes grados de intolerancia a la lactosa que nos indica la cantidad de lactosa diaria que puede consumir cada uno en gramos.

  Nivel de lactosa de los productos lácteos

  

¿Hay quesos sin lactosa?

Tras la explicación anterior podemos decir que la mayoría de quesos contienen poca o nada de lactosa según su grado de curación. Por lo tanto, no tiene mucho sentido hablar de quesos sin lactosa. Únicamente los quesos frescos pueden contener un nivel de lactosa suficiente para para causar daños o molestias a los intolerantes a la lactosa. En este caso, al igual que en otros productos lácteos como la leche o los yogures, la industria alimentaria elimina la lactosa de manera artificial y sencilla como lo haría nuestro cuerpo. Añaden a los productos enzima de lactasa para descomponer la lactosa en los azúcares que lo constituyen (glucosa y galactos) y que son fácilmente absorbidos por nuestro organismo. Aun así, muchas de las marcas comerciales se esmeran por anunciar sus productos “sin lactosa” más como un reclamo comercial en vez de tratarlo como una información del producto. En los productos lácteos frescos en los que se ha eliminado la lactosa se puede notar un sabor más dulce ya que al descomponer la lactosa, los azúcares resultantes por separado son un 15% más dulces que la propia lactosa. Aun así, tanto en los productos originales como los productos sin lactosa, aparece el mismo nivel de azúcar la información nutricional, ya que no deja de ser el mismo azúcar descompuesto.

 

¿Cuáles son los beneficios del consumo de queso sin lactosa?

Los quesos sin lactosa no brindan ningún beneficio especial, son iguales que los quesos que sí tienen lactosa.

Ya hemos explicado anteriormente que la lactosa es el azúcar que contiene la leche y no es malo ni perjudicial para la mayoría de las personas en España. Para el porcentaje de personas que es intolerante a la lactosa lo único que debe hacer es conocer y controlar la cantidad de lactosa que puede consumir y seleccionar el queso al respecto.

Los productos lácteos, como el queso, tienen propiedades muy interesantes des del punto de vista nutricional y no podemos obviarlo ni apartarlos de la dieta aunque en los últimos tiempos se está reforzando la creencia general de que no son productos tan saludables: difíciles de digerir, inflamatorios, tiene exceso de grasa, etc.

 

Propiedades del queso y beneficios del queso

 El queso es un producto que se elabora des de hace miles de años y se ha consumido en diferentes civilizaciones por sus numerosos beneficios además de su gran aporte calórico.  

El queso es conocido por el alto contenido de calcio, que es importante para la formación de los huesos de los niños en su etapa infantil. De igual manera, es recomendado para las personas adultas ya que contiene fósforo, hierro, proteínas, aminoácidos, vitamina B12, entre otros nutrientes beneficiosos que son buenos para el buen funcionamiento de nuestro organismo..

 

Conoce los tipos de queso que puedes consumir si eres intolerante a la lactosa

Existen infinidad de marcas y tipos de queso para los amantes del queso, muchas veces existe confusión sobre cuál es el indicado para el consumo, lo cual se puede convertir en un dolor de cabeza si no se conoce lo explicado anteriormente.

Entonces vamos a proponer unos consejos para que puedas elegir el queso que más te guste y que no provoque molestias para los intolerantes a la lactosa.

 

Quesos de leche de vaca curados, viejos y añejos

Como hemos explicado más arriba, el queso a mayor maduración menos lactosa, siendo esta casi inexistente a partir de los 2 meses de maduración. Por este motivo, los intolerantes a la lactosa no tendrán ningún problema en consumir con moderación este tipo de quesos. Hay que fijarse en las etiquetas donde especifica el tiempo de maduración o la categoría. Según la legislación existente, en España se denomina según la maduración del queso: queso curado (105 días), queso viejo (180 días) y queso añejo (270 días).

 

Entre este tipo de quesos encontramos quesos como el Gruyere: este es un queso originario de Suiza, el cual es hecho a base de leche de vaca y se puede encontrar suave, curado y semi-curado. En el proceso de elaboración la lactosa se transforma en su totalidad en ácido láctico gracias al trabajo de las bacterias lácticas. Si se revisa la etiqueta se podrá ver que marca 0g de lactosa en la información nutricional. El queso Camembert: originario de Francia y uno de los más famosos del mundo. Se caracteriza por su forma de disco y su corteza enmohecida, siendo en su interior cremoso, ideal para ser untado. Es bien tolerado por personas intolerantes a la lactosa debido a su tiempo de maduración.

 Formatges l'abadessa Fragua

El queso de la imagen es está elaborado por Formatges l'Abadessa y es un queso elaborado con leche de vaca del pirineo catalán con un mínimo de 2 meses de curación.

 

Queso de oveja y de cabra

Ya de por sí estos tipos de leche son mucho más digeribles que la leche de vaca y si el queso es de buena calidad y 100% hecho con este tipo de leche será perfectamente tolerado. Es recomendable escoger los quesos que no tengan añadidos, ya que posee un alto porcentaje de grasa.

De igual manera, existen variantes de queso de oveja y de cabra que son curados y añejos, los cuales serán mucho más saludadles si se sufre de intolerancia a la lactosa.

Dentro de estos encontramos el queso Idiazabal: es originario de España, propio del País Vasco y Navarra. Está hecho a base de leche de oveja y se caracteriza por ser un queso duro, graso y su sabor y aroma es intenso. El queso Manchego curado: este es originario de la mancha y está hecho a base de leche de oveja. Con este queso ocurre algo particular y es que mientras más tiempo de maduración tenga, más delicioso será. El queso Cabrales, tradicional de Asturias, es un queso azul que se madura en el interior de cuevas, donde la humedad es muy alta y por eso tiene esta textura blanda. Todos estos quesos, por su alto grado de maduración y el tipo de leche, los pueden consumir los intolerantes a la lactosa.

Formatge d'ovella curat Serrat Cal Majuba

El queso de la imagen, es un Serrat de Cal Majuba, es un queso hecho con leche de oveja y curado durante 6 meses. 

 

Otros tipos de queso: elaborados con leche de búfala

Podemos diferenciar la famosa Mozzarella de los anteriores apartados ya que proviene de leche de búfala. El queso Mozzarella es Originario de Italia, quizás a simple vista podría parecer el peor enemigo de los intolerantes a la lactosa y esto ocurre si se compran copias. Es un queso hecho a base de leche de búfala que contiene menos lactosa que la leche de vaca, aun siendo un producto muy fresco. Se debe tener cuidado, ya que en los restaurantes se suele utilizar mozzarella de leche de vaca.

Si quieres descubrir más cosas sobre el queso u otros productos alimentarios, en el blog de gominolasdepetróleo podeis encontrar información contrastada y datos curiosos.

También puedes encontrar una selección de quesos artesanos en nuestra web, así como muchos otros productos artesanos de la mejor calidad. Esperamos haber dado respuesta a vuestras preguntas sobre el queso y que deis una vuelta por nuestra web  para disfrutar de nuestros productos artesanos.

 

Enlaces referenciales:


Dejar un comentario