El té para dummies

El té para dummies

Todo lo que debes saber sobre el té 

 

Sin duda alguna, el té es una de las bebidas más deliciosas, populares y beneficiosas que existen. Es por ello que su consumo ha sido muy común en la sociedad, incluso desde la antigüedad. Con el paso de los años, una amplia cantidad de investigaciones científicas han avalado sus propiedades, lo que ha hecho que el consumo de esta bebida incremente todavía más.

 

¿Te interesa conocer más acerca del té? Aquí conocerás información relevante sobre esta mágica bebida, su origen, los beneficios que te aporta para la salud, cuáles son los tés más consumidos en los distintos lugares del mundo, y mucho más.

 Té

¿De dónde proviene el té?

 

Existen diversas historias acerca del origen del té, pero se cree que todo comenzó en la época de Shen Nung, el segundo emperador de China, alrededor del año 2737 antes de Cristo. Este emperador se estaba tomando una taza caliente de agua, cuando una hoja de la planta Camellia sinensis sopló y cayó en ella.

 

Por otra parte, también se cuenta que el portugués Padre Jasper de Cruz fue el primer europeo que probó el té, alrededor del año 1560. Posteriormente, el consumo de esta bebida comenzó a crecer en popularidad en distintos lugares de Europa, hasta el punto en que los holandeses la introdujeron dentro de su cultura alrededor del año 1650.

 

Años más tarde, en 1657, en Londres se comenzó a comercializar el té como una bebida saludable, por parte de la empresa Garway's Coffee House.  Ya para el año 1826 se presentó el primer empaque de té sellado y forrado, el cual fue desarrollado por John Horniman.

 

En el año 1904, el inglés Richard Blechynden inventó el famoso té helado como bebida refrescante en medio de una gran ola de calor que azotó la Feria Mundial de St. Louis. Finalmente, las bolsitas de té se desarrollaron accidentalmente en el año 1908, cuando una empresa le enviaba muestra de té a sus clientes en bolsas plásticas, pero ellos mojaron la bolsa entera por error.

 

Sin duda alguna, ha pasado mucha historia para que logremos tener el té tal y como hoy lo conocemos. Todo esto hace que esta bebida sea aún más sorprendente.

 

¿Qué propiedades tiene el té?

 

Diversas investigaciones científicas han avalado las propiedades y nutrientes presentes en el té. Se trata de una bebida rica en compuestos bioactivos, como flavonoides, catequinas, compuestos fenólicos, polifenoles, flavonoides, taninos y terpenos. Todos estos elementos (y especialmente los polifenoles) le confieren al té propiedades antioxidantes, antivirales y antiinflamatorias.

 

Entre todos los polifenoles que se encuentran en el té, una de los que más se asocia con los beneficios de esta bebida es la molécula conocida como “galato de epigalocatequina” (EGCG). El té verde posee grandes cantidades de EGCG, y diversos estudios han afirmado que este compuesto permite retrasar la aparición de factores de riesgo relacionados con distintas enfermedades.

 

¿Cuáles son los principales beneficios del té para la salud?

 

Los estudios que se han realizado, tanto en animales como en cultivos celulares, demuestran que el té tiene un increíble potencial para modular y regular aspectos como el crecimiento desenfrenado de las células y la transcripción de determinados genes. También se han realizado estudios clínicos que revelan algunas respuestas del té para mejorar la salud o prevenir y tratar diversas enfermedades crónicas.

 

En base a estos estudios podemos decir que algunos de los principales beneficios del té para la salud son:

 

  1. Tiene propiedades anticancerígenas

 

Desde tiempos antiguos se ha creído que el té, y especialmente el té verde, tiene propiedades anticancerígenas. Esto ha despertado el interés de cientos de investigadores, quienes llevaron a cabo estudios para comprobar dicha eficacia contra el cáncer. Los resultados que obtuvieron fueron bastante sorprendentes.

 

A pesar de que se trata de una afección muy común, en la actualidad existen pocas herramientas que permitan hacerle frente. Por eso, la mejor forma de tratamiento que existe es la prevención, y para disminuir las probabilidades de aparición del cáncer lo mejor es llevar un estilo de vida saludable. Y para conseguir este objetivo el té puede ser uno de nuestros aliados.

 

Luego de haber realizado estudios clínicos, se ha demostrado que el té efectivamente tiene una actividad anticancerígena. Esto se ha evaluado específicamente en distintos casos de cáncer, incluidos el de mama, pulmón, piel, esófago, colon, hígado, páncreas, estómago e intestino. Aunque faltan  más estudios al respecto, se cree que esta actividad anticancerígena se debe principalmente a la molécula de EGCG.

 

  1. Ayuda en la regeneración de las células

 

Gracias a sus propiedades antioxidantes, el té permite regenerar y reparar las células de nuestro cuerpo, lo que retrasa el envejecimiento y mantiene al organismo funcionando en óptimas condiciones.

 

También se ha comprobado que los antioxidantes presentes en el té obtenido de la planta Camellia sinensis ayudan a prevenir la aparición de enfermedades como la diabetes tipo II.

 

  1. Fortalece el sistema inmune

 

Gracias a los flavonoides contenidos en el té, esta bebida te ayuda a incrementar tu defensa contra virus, bacterias y otros agentes patógenos, sin mencionar que te ayuda a prevenir el daño celular ocasionado por los radicales libres.

 

Se ha demostrado que aquellas personas que consumen té con regularidad son menos propensas a contraer infecciones como los resfriados, gracias a que cuentan con un sistema inmune fortalecido y capacitado para hacerle frente a cualquier amenaza.

 

¿Qué tipos de té hay?

 

Por definición, el té es una bebida donde se utilizan hierbas naturales. En este sentido, se puede preparar té con una amplia cantidad de plantas. A pesar de esto, en general se puede decir que existen cuatro tipos principales de té: el té negro, el té verde, el té blanco y el té oolong. Cada uno de ellos se diferencian entre sí de acuerdo al mecanismo utilizado en su procesamiento y de acuerdo a los tiempos de recolección.

 Recolección de té. pexels-quang-nguyen-vinh

Por un lado, las hojas del té blanco son recolectadas antes de que sus hojas se abran por completo, y para su procesamiento sus hojas son cocidas al vapor inmediatamente después de la cosecha, todo esto con el fin de evitar que se oxiden los polifenoles presentes en la planta. Luego de esto, las hojas pasan por un proceso de secado.

 

El té verde pasa por un proceso igual al té blanco, pero se diferencia de él en que su recolección se hace después de que sus hojas se abren.

 

Por otra parte, la producción del té negro varía significativamente. En este caso, las hojas son enrolladas y se permite su oxidación durante al menos 90-120 minutos antes de secarse. Dicho proceso de oxidación también se conoce como “fermentación”.

 

Finalmente, el té Oolong pasa por un periodo de fermentación más largo que el té negro, y se fabrica principalmente en Taiwán. Este té es exportado a países como Alemania y Japón, y su sabor es como una especie de mezcla entre el té negro y el té verde.

 

Otras plantas consumidas como té en el mundo

Tal y como mencionamos con anterioridad, existen distintas plantas que son consumidas como té, y ellas pueden variar dependiendo de la zona geográfica.

Por ejemplo, en países asiáticos se consumen tés de Centella asiatica, ya sea sola o mezclada con otros ingredientes como el ajo, el cilantro o el jengibre.  Por otro lado, en países como Japón también se consumen tés de jazmín, bálsamo o cebada. Todas estas plantas tienen excelentes propiedades antioxidantes.

A continuación te presentamos una tabla con varias plantas populares en el mundo, las cuales comúnmente son consumidas en forma de té:

Nombre local

Nombre científico

Familia

Parte de la planta

Beneficios de la salud

Beli, bael, membrillo de bengala

Aegle marmelos

Rutaceae

Hojas secas, brotes, flores, frutos inmaduros, corteza

Anticancerígeno, antidislipidemia, antihiperglucémico, antidiabético, antiinflamatorio,

Cassia de Tanner, Avartaki , Ranawara

Cassia auriculata

Leguminosas

Hojas secas, flores

Antihiperglucemiante

Polpala

Aerva lanata

Amaranthaceae

Planta entera seca

Antihiperglucemiante, antiinflamatorio

Sarasaparilla india, Iramusu

Hemidesmus indicus

Asclepiadaceae

Planta entera seca

Agregación antioxidante, antitrobótica, antiplaquetaria

Pegaga, pennywort indio, Gotukola

Centella asiatica

Apiáceas

Planta entera seca

Anticancerígeno, aumenta la actividad de las enzimas antioxidantes.

Manzanilla

Matricaria chamomilla

Compositae

Flores secas

Antioxidante, hipocolesterolémico, anticáncer, antiinflamatorio

Chamaemelum nobile

 

 

 

Corazón de hojas de alce

Tinospora cordifolia

Menispermaceae

Tallo, raíces

Antidiabético, antiinflamatorio

Corriandum

Coriandrum sativum

Apiáceas

Frutas secas

Antioxidante, antibacteriano, hipocolesterolémico, anticáncer, antiinflamatorio

Dag Cayi

Condensado de sideritis

Lamiaceae

Partes aéreas secas

Antioxidante, antibacteriano

Té de menta

Mentha piperita

Lamiaceae

Hojas secas

Antioxidante, antitumoral

la yerba mate

Ilex paraguariensis

Aquifoliaceae

 

hipocolesterolémico, hepatoprotector, protector del sistema cardiovascular

Salvia, adacayi, minchi

Salvia officinalis

Lamiaceae

 

Aumenta el estado antioxidante del hígado.

Rosa Mosqueta

Rosa canina

 

Frutas

Antiinflamatorio

Rooibos

Aspalathus linearis

 

 

Antioxidante, anticancerígeno

Borututu

Cochlospermum angolensis

 

Raíces

Carcinoma antihepatocelular, antioxidante

Jengibre

Zingiber officinale

 

Rizoma

Antiinflamatorio, hipoglucemiante

 

Algunos de los tés más populares en España

 

En los últimos años, el consumo de té se ha incrementado significativamente en España y en el resto de Europa. Entre los tés más populares que actualmente se consumen en este país se encuentran el té verde, el té negro y el té blanco, pero también otras bebidas como:

 

  • Té rojo. Se trata de un té que destaca principalmente por una mezcla de sabor entre lo dulce y lo cítrico. Sin duda, se trata de una bebida perfecta para disfrutar de una agradable tarde de relax y tranquilidad.

 

  • Té Matcha. Al igual que como ocurre con el té verde, este té también se obtiene de la planta Camellia sinensis. Sin embargo, se diferencia del té verde en que la planta de la que se obtiene es cultivada en la sombra. Posteriormente, las hojas son cosechadas y trituradas para obtener el polvo Matcha.

 

  • Té Chai. Este té, al igual que el té Matcha, está creciendo rápidamente en popularidad en España, aunque su consumo es bastante frecuente en el sureste asiático. Destaca por promover la salud del cerebro, mejorar la memoria y combatir el envejecimiento celular gracias a la acción de compuestos antioxidantes.

 

¿Qué es el té orgánico?

 

Se conoce como “té orgánico” a todas aquellas plantas de las que se obtiene el té que son cultivadas libres de herbicidas, fertilizantes u otros compuestos dañinos tanto para la salud como para el medio ambiente. En resumen, se trata de un té que no solamente vela por la salud de sus consumidores, sino que también procura el bienestar ambiental y la sostenibilidad.

 

Desde una perspectiva contemporánea, podríamos decir que el té orgánico es una mezcla de concientización, avances tecnológicos, innovación y tradición cultural. La tradición de consumir té como bebida beneficiosa para el cuerpo permanece, a la vez que se implementan nuevas técnicas de cultivo que permitan garantizar el bienestar del ecosistema.

 

Lo mejor de todo es que el té orgánico no disminuye las propiedades beneficiosas del té. Es por ello que el consumo de té orgánico ha incrementado significativamente en los últimos años, siendo preferido por aquellas personas conscientes de cuidar el planeta.

 

¿Por qué consumir consumir té orgánico?

 

  1. No contiene pesticidas

 

Los cultivos convencionales de té están llenos de pesticidas, fertilizantes y otros productos químicos. A pesar de que dichos compuestos son eliminados durante el procesamiento del té, el daño ambiental permanece, y esa huella es difícil de borrar. Todo esto sin mencionar que pueden quedar residuos pequeños en la planta. Afortunadamente, esto no ocurre con el té orgánico.

 

  1. Se cultiva de forma sostenible

 

La sostenibilidad es fundamental para el mantenimiento y cuidado del ecosistema. Por eso, tanto en el caso del té como en otros cultivos orgánicos, se busca preservar la tierra a partir de la rotación de los cultivos. Es decir, una misma planta de té no se cultiva varias veces seguidas en un mismo terreno, sino que se alterna con otros cultivos no tan exigentes y que le brinden un respiro a la tierra.

 

  1. Tiene un sabor único y delicioso

 

El té orgánico también se caracteriza por tener un sabor intenso, capaz de deleitar incluso al paladar más exigente de todos. Quizás este sabor es el resultado del cultivo natural que se le brinda a la planta.

 

  1. Es un excelente digestivo natural

 

El té orgánico es reconocido por ser un excelente digestivo natural. Tanto es así que se recomienda ingerir una taza de este té justo después de cada comida.

 

  1. Es perfecto para el cuidado dental

 

El té orgánico combate el mal aliento, previene la aparición de caries y reduce la cantidad de placa que se forma en la boca. Todo esto gracias a la acción de los polifenoles que contiene, unos compuestos químicos conocidos por su eficiencia antimicrobiana.

 

El té es una bebida saludable y deliciosa para cualquier ocasión

 

El té es una de las mejores bebidas que existen para garantizar la salud de nuestro cuerpo. Aunque existen diferentes tipos de té y, dependiendo de la zona geográfica, también hay una amplia variedad de plantas utilizadas para esta bebida, los beneficios que le aporta a nuestro organismo son indiscutibles.

 

Una amplia cantidad de estudios científicos avalan las propiedades del té, por lo que se recomienda su consumo periódico. ¿Te animas a incluir esta bebida saludable dentro de tu dieta? ¡Tu cuerpo te lo agradecerá!

 

 

 

 

Referencias bibliográficas

 

  • Benzie, I. F., & Wachtel-Galor, S. (Eds.). (2011). Herbal medicine: biomolecular and clinical aspects, capítulo 12. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK92768/ 
  • Chandrasekara, A., & Shahidi, F. (2018). Herbal beverages: Bioactive compounds and their role in disease risk reduction-A review. Journal of traditional and complementary medicine8(4), 451-458. 
  • Khan, N., & Mukhtar, H. (2013). Tea and health: studies in humans. Current pharmaceutical design, 19(34), 6141-6147. 
  • https://www.telesurtv.net/news/beneficios-propiedades-te-salud-20191215-0001.html
  • https://www.pexels.com/

 


Dejar un comentario