Los embutidos más tradicionales de Cataluña

Los embutidos más tradicionales de Cataluña

Cataluña es sinónimo de quesos artesanales y vinos de altísima calidad, pero no podemos dejar de lado su gran variedad de embutidos, producto de su rica herencia mediterránea. Visitar Cataluña sin probar el popular fuet o la típica butifarra -por nombrar algunos- es sencillamente una oportunidad perdida. Por ello, hemos elaborado una lista detallando cuáles son los principales embutidos catalanes y cómo puedes adquirirlos. Si no eres catalán, algunos de los siguientes embutidos puede que te suenen a chino, pero en realidad son productos muy tradicionales que se elaboran en las distintas regiones.

Embutidos catalanes tradicionales

Catalunya, como tantas otras regiones de España, ha desarrollado una gran cultura culinaria a raíz de sus productos típicos, pero probablemente es la región con más variedad de embutidos. Y es que su tradición culinaria está tan arraigada a sus raíces que se desmarca completamente del resto del país. Entre los cavas y vinos del Penedés, el aceite de oliva de les Garrigues, el arroz del Delta, los frutales de la zona de Lleida y los quesos artesanos del Pirineo encontramos a los embutidos, tan variados que se podría hacer una ruta gastronómica para probar solo los más famosos de cada región.

Curados o cocidos, los embutidos son elementos indispensables, junto con el pan con tomate, en la gastronomía catalana. Conoce a continuación cuáles son los más populares:

La Butifarra blanca, negra, catalana, d’ou, etc.

Butifarra negra

Es el principal embutido cocido en tierras catalanas, con una textura y sabor más suaves que los embutidos curados. Se puede distinguir entre la butifarra cruda para cocinar o las butifarras cocidas y curadas listas para consumir, en este caso vamos a hablar de las butifarras cocidas en forma de embutido.

Tiene su origen en recetas ancestrales y se elabora a partir de carne de cerdo cruda y especias de todo tipo. Hay varios tipos de butifarra cocidas. Por ejemplo, la butifarra blanca tiene alto contenido de carne magra pero sin sangre de cerdo, a diferencia de la butifarra negra, que sí contiene sangre porcina y se puede comer cruda. También encontramos la butifarra catalana y la butifarra d’ou muy típica del primer miércoles de carnaval, llamado Dijous Gras o Dijous Llarder.

Para muchos, la butifarra es el elemento gastronómico más importante de toda Cataluña, debido a su alto grado de representatividad, para muestra “fer una butiarra” significa hacer una peineta en español. Cada comarca tiene su propia versión de acuerdo a sus tradiciones, dando lugar a cientos de recetas: butifarra con setas, con pimienta, etc. 

Diferencia entre el fuet y la longaniza

Fuet Antiga Casa Jaume

Toma su nombre de la palabra catalana “látigo” y es uno de los embutidos más conocidos de toda Cataluña. Está elaborado en base a carne magra de cerdo, panceta, manteca, sal, ajo, pimienta y otras especias. Además del sabor, el fuet se distingue de otros embutidos por su tamaño, es más corto y estrecho que la llonganisa. Se puede comer como tapa o aperitivo en cualquier momento del día, ya sea con una torrada de pan con tomate, un bocata o acompañado de otros embutidos y queso. “El fuet no dura más de un día”, se dice popularmente haciendo referencia a su sabor irresistible.

Algunos confunden al fuet con el salchichón, sin embargo, los entendidos en la materia suelen elegir al fuet por su sabor único. Algunos fuets se presentan recubiertos con una capa blanca compuesta por hongos, los cuales ayudan a su maduración. El fuet lo podemos encontrar en cualquier supermercado y es de los embutidos curados más económicos.

¿Qué es el famoso bull de la Cerdanya?

Bull blanc relleno de queso idiazabal

También llamado paltruc, donegal o de muchas otras maneras dependiendo del tipo y la zona, es un embutido ‘parecido’ a la butifarra, que se diferencia por ser más grueso y tener un sabor más fuerte y consistente. Se elabora utilizando vejiga o intestino de cerdo, relleno de carne picada y grasa adobada.

La variante más conocida es el bull blanco, conocido también como “bisbe blanc” o “bufa”, que se hace con carne magra de cabeza o papada, y se puede comer cortado o en rodajas, acompañado con hígado o lengua. En tanto, el bull negro, que también se denomina “bisbe negre” o “bisbot negre”, obtiene su color característico por la presencia de sangre, que lo hace lucir muy parecido a la morcilla. Existen muchos otros tipos de bull preparados con diferente condimentación o rellenos con queso por ejemplo, depende mucho del artesano que los elabora. En cada carnicería tienen sus propias recetas tradicionales que se siguen manteniendo de padres a hijos.

Podemos encontrar bull en prácticamente toda Catalunya pero no es de los productos más comunes. El bull más conocido se elabora en la zona norte de los Pirineos, es famoso el bull de la Cerdanya.

¿Llonganisa o llangonisa?

Llonganisa de pagès

La llonganisa es el nombre correcto de un salchichón alargado y delgado que tiene cierta similitud con el fuet, con la diferencia de que es de mayor tamaño y la condimentación puede variar de pimienta negra y otras especias. Aunque el nombre se parezca, este embutido no tiene nada que ver con la longaniza conocida en otras regiones de España. Es un tipo de embutido curado reconocido por su calidad, ya que se elabora con carne magra seleccionada en un proceso que puede alargarse hasta 45 días desde el macerado hasta el secado.

Una de las mayores ventajas de la llonganisa es que se puede consumir cuando está tierna, pero también es posible almacenarla durante varios meses en una despensa sin perder su sabor ni sus propiedades. Vic, la capital de la comarca de Osona, es famosa por la elaboración de embutidos. Hay muchas empresas y artesanos que se dedican a la elaboración e productos cárnicos, de entre todos quizás la llonganisa de Vic es de los embutidos más conocidos. La llonganisa suele tener un precio más elevado que el fuet, la butifarra y los demás embutidos descritos aquí.

Secallona vs fuet. El embutido visto y no visto

Secallona

Se trata de un tipo de fuet más delgado y alargado, recubierto con una tripa seca y deshidratada que no se necesita pelar para consumir. La secallona es fácilmente reconocible porque es tan larga, pueden medir hasta un metro, que te la entregan doblada por varias partes. Gracias a su menor tamaño, es muy recomendable para aperitivos y es una de las variedades favoritas de los niños pequeños. Se elabora con carne magra extraída del lomo, la paletilla o el jamón de cerdo, agregando panceta para una mayor jugosidad.

Si bien el tipo de preparación estándar consiste en sal y pimienta, cada localidad lo hace con sus propias hierbas y especias. Es tan fácil de comer que si compras una secallona en una parada un clásico mercado artesanal, lo más probable es que se acabe antes de llegar a la siguiente parada.

Didalets, pequeños trozos de fuet para la merienda (snack)

Los didalets son más cortos y se asemejan a un dedo meñique (de ahí su nombre en catalán), en realidad son pequeñas secciones de fuet. Se consumen como snacks y se elaboran a base de un preparado de carne de cerdo de sabor muy suave que se somete a un proceso de curación, igual que el fuet.

La fase de curación de los didalets es relativamente sencilla, ya que es un embutido pequeño y se mantiene en buenas condiciones en la nevera como el resto de embutidos. En los últimos años, los supermercados han comercializado los didalets envasados, con diferentes tipos de condimentación, como snack para los más pequeños.

¿Dónde comprar los mejores embutidos catalanes?

Todos los embutidos que hemos descritos se pueden encontrar con facilidad en todos los supermercados y carnicerías pero si realmente buscamos embutidos de calidad hay que buscarlos en carnicerías o secciones especializadas del supermercado. Tal como sucede con otros alimentos, los embutidos de mejor calidad son los de elaboración artesanal, ya que siguen un proceso ecológico y más cercano a la naturaleza. Su calidad es superior y pueden llegar a ser bastante económicos. Si no queremos fallar en nuestra elección podemos adquirir embutidos como los fuets i las llonganisas de la zona de Vic. Para comprar un bull es recomendable que provenga de la zona de la Cerdanya o si más no del norte de Catalunya dónde són más tradicionales. En cuanto a una butifarra de calidad, la podemos encontrar en cualquier carnicería y su calidad dependerá del carnicero que la elabore.

Puedes probar de elaborar tu propio embutido curado, como la secallona, comprando carne fresca y poniéndola a secar debidamente condimentada, pero no es un proceso sencillo. Así que lo más recomendable es conocer un buen productor artesano que los elabore por ti.

En Planeta Marmita tenemos embutidos artesanales, elaborados con carne fresca de primera calidad de la zona de Vic, ideales para acompañar con un buen vino. Poco a poco iremos añadiendo otros artesanos que elaboren diferentes clases de embutido.

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